Una caminata el sábado por la cinta costera el sábado por la tarde resultó un paseo muy agradable. Es un punto de encuentro tranquilo y familiar, lleno de gente haciendo deporte, vendedores, niños jugando y lindos paisajes urbanos. Ellos también tienen un reloj de flores que evidentemente es una copia del único y original nuestro de Viña del Mar (?). Recorrí unos 6 Km. en total. Nada despreciable.

Panamá Viejo se llama a las ruinas de la ciudad que fue fundada por los españoles y que luego se trasladó a la ubicación actual tras el ataque de piratas ingleses. Destaca la torre de la catedral, restaurada con una escalera que permite  observar las ruinas y parte de la ciudad nueva desde la altura. Es muy lindo el paisaje que se ha generado con el avance de la vegetación entre los restos de las construcciones. Otra cosa que me llamó la atención es el contraste con los grandes y modernos edificios que se ven de fondo a lo lejos.

También vale la pena dedicarle tiempo a visitar el museo que, entre otras cosas, tiene una maqueta completa de la ciudad original.

Otro de los lugares que aparece en los listados de imperdibles en Ciudad de Panamá es el casco viejo. El lugar a donde se trasladó la ciudad tras la destrucción a manos de corsarios ingleses en el siglo XVII. La zona conserva construcciones de la época de la colonia. Hay muchas iglesias muy bonitas y restos de algunos edificios emblemáticos. No recuerdo el nombre de todas. La imagen de portada es La Catedral en la Plaza Mayor. Luego está el arco chato y por ahí también está la iglesia de San Francisco. (Perdón por el pésimo servicio).

El motivo de mi visita a Panamá fue asistir a las conferencias de Lacnic45, uno de los eventos de internet más importante de Latinoamérica y El Carib. El lugar que nos acogió fue el Hotel Westin Playa Bonita, en el sector de Veracruz en Ciudad de Panamá. Un lugar tranquilo y bastante alejado del centro de la ciudad –Quizás demasiado–.
Fue una visita de carácter estrictamente profesional, así que aunque no lo crean me lo pasé metido en las convenciones y reuniones, ni siquiera metí los pies en el agua de la piscina.