Los Bunkers continúan haciendo historia cerrando la jornada de sábado en Lollapalooza. Un concierto de una banda grande y experimentada, llena de himnos que coreamos los miles de espectadores que estuvimos ahí.  ¡Cuánto talento! De los puntos más altos en la edición 2026 del festival.

Divísima y espectacular. Hace un par de años vi a Lorde en vivo en la única edición de Primavera Sound que se hizo en Chile. Me pareció un buen show, más no memorable. Esta vez fue muy diferente. Con una puesta en escena sin gran espectacularidad, pero con un desplante avasallador. ¡Me encantó!

Los autores de «Deseo, Carne y Voluntad», uno de los mejores discos de rock chileno de 2025 y mi favorito indiscutido, se presentaron en uno de los escenarios principales. Versionando a Los Prisioneros y con mensajes en oposición al gobierno actual y a otros líderes de ultraderecha en el mundo mostraron rock y mucha actitud. Demasiada banda para un show tan corto.

La conexión de Tom Morello con Chile es especial. Lo sabemos desde hace tiempo. Su admiración por Víctor Jara, sumado a sus constantes halagos al público nacional nos hacen saber que nos hemos ganado un rincón especial en su rockero corazón.

Su presentación en el Alternative Stage fue el cierre de la primera jornada. Después de quedar con las pulsaciones a tope con Deftones, el ex Rage Against the Machine y Audioslave no se quedó atrás. No es solo rock. Es energía, es furia,  consciencia y rebeldía. Y, por supuesto, talento de sobra.

El plato fuerte de la primera noche –pero no el final– fue la banda liderada por Chino Moreno, Deftones. Una de las más esperadas desde hace varios años.

No fue un show de grandes éxitos. Se enfocaron en private music, su disco más reciente que publicaron el año pasado. De hecho extrañé varias canciones, aunque eso no le restó nada de lo bueno que tuvo la presentación.

Chino Moreno no interactúa mucho con el público, pero no lo necesita, pues la música y su energético despliegue en el escenario hablan por él.

Deftones dejó la vara alta para el resto del festival.

Los neoyorquinos estuvieron en uno de los escenarios principales. La primera parte del concierto la escuchamos a la distancia mientras comíamos, pero luego nos sumamos al público para disfrutar como corresponde, en medio del público. Interpol es un tipo de banda “sandía calada” para este tipo de festivales. Nunca fallan.

Esta es la banda yo más esperaba en esta edición de Lollapalooza Chile. Sí, más que Deftones. Es que en Drink The Sea, como ya dije en algún otro lado, hay más peso e historia rockera que en casi todo el resto de artistas del festival este año. Una banda compuesta por Peter Buck (ex R.E.M.), Barrett Martín (ex Screaming Tres y Mad Season) y nuestro Alain Johannes (ex Eleven, colaborador habitual de Chris Cornell y muchos otros) lleva parte importante de la música que escuché en mi adolescencia y juventud. R.E.M. es mi segunda banda favorita de la vida, por eso mis expectativas y ánimo por verlos eran muy altos.

El escenario, La Cúpulula del Parque O’Higgins convertido en Lotus Stage para Lollapalooza, fue perfecto porque es un recinto cerrado y pequeño que no deja pasar luz a 6 de la tarde. El público está cerca de la banda y tiene muy buena acústica. El sonido del grupo recuerda mucho a Screaming Trees y Mark Lanegan. El set de 45 minutos fue demasiado poco para mi gusto, pero se agradece el cierre con los covers de The One I Love (R.E.M.) y Hangin’ Tree (Queens of the Stone Age). Drink The Sea es de esos artistas que hacen que te gusten aún más después de escucharlos en vivo.

Necesito un concierto completo de esta banda… ¡Por favor!