Una introducción en piano para luego pasar a su guitarra acústica, eso fue todo el acompañamiento que tuvo Natalia Lafourcade en este show íntimo parte de la gira Cancionera, promoción del disco que lleva el mismo nombre. El frío de la noche del viernes contrastó con la calidez de la presentación de la mexicana. Muy carismática y cercana al público. No hay que olvidar que somos parte de sus raíces, ya su padre es chileno (Momento de orgullo chovinista, por supuesto).
Fue un concierto hermoso, que tuvo como invitada a Magdalena Matthey para interpretar Llorar, canción que grabaron en colaboración, y el clásico de Violeta Parra, Volver a los 17.

Setlist: https://www.setlist.fm/setlist/natalia-lafourcade/2026/movistar-arena-santiago-chile-434e2f37.html

(Movistar Arena, Santiago, 22 de mayo de 2026)

El segundo concierto en Santiago de nuestra querida y talentosa Mon Laferte, parte de la gira de promoción de su más reciente disco, Femme Fatale, en Movistar Arena (El primero fue el pasado jueves 14). La noche de martes disfrutamos más de 3 horas de concierto, donde la chilena interpretó completo Femme Fatale y además repasó prácticamente todos sus éxitos. Un show realmente de larga duración.

Para sorpresa y goce de sus fanáticos más jóvenes –que son muchos– invitó a Kidd Voodoo al escenario para interpretar la canción Incondicional, que grabaron a dúo y publicaron hace muy poco.

La puesta en escena fue sencilla, con los músicos al fondo y en gran parte del espectáculo acompañada por sus bailarines. Me encanta ese cuerpo de baile muy original que juega con los roles de género.

El setlist completo lo pueden ver por acá: https://www.setlist.fm/setlist/mon-laferte/2026/movistar-arena-santiago-chile-7b48d624.html

Viendo otra vez a Aznar en vivo. Esta vez en compañía de David Lebón para rememorar a Serú Girán, la histórica banda argentina de rock progresivo en la que ambos fueron miembros junto a Charly García y Oscar Moro. Fue realmente encantador escuchar tantas hermosas canciones clásicas, a pesar de lo mal que se escuchaba el Movistar Arena durante gran parte del concierto.

El inicio de la temporada de conciertos 2026 vino directo desde Titirilquén con el show Radio Guaripolo de 31 Minutos el sábado 31 de enero en el Movistar Arena. Una presentación con el conocido humor que se complementa su repertorio musical interpretado por los mismísimos artistas originales. Allí pasaron los Hermanos Guarennes con Tangananica-Tangananá; John Quijada con Diente Blanco, No te Vayas; El abogado Juan Pablo Sopa con Objeción Denegada; el ya clásico de Freddy Turbina, Mi Equilibrio Espiritual; Flor Bovina con Mi Muñeca me Habló y tantos otros.

Son los títeres más rockeros que encantan a niños de todas las edades y a mi me fascinan.

El Movistar Arena se convirtió en una máquina del tiempo anoche. Al entrar a la cancha ya se siente la atmósfera ochentera, con la luces de neón, la estética de los músicos en el escenario y, por supuesto, la música cargada de la actitud, la energía y el hedonismo característicos de Billy Idol.

Entre los momentos destacados de la noche están los electrizantes e impecables solos del guitarrista Steve Stevens, compañero de Billy Idol desde los inicios de su carrera en solitario, y el cover de Gimme Shelter (original de The Rolling Stones), en que por pasajes la corista que acompaña a Idol se vuelve la protagonista con el brillo espectacular de su voz. Me encantó.

A punto de cumplir 70, Idol se ve en muy buena forma y demuestra que sobre el escenario le sobra energía.

De Melendi solo había escuchado un par de canciones antes de llegar a su concierto del jueves en el Movistar Arena. De hecho, pensaba que era una especie de nuevo Arjona, muy joven, con solo unos cuantos años de carrera musical.

Resulta que es un artista que ahora está celebrando 20 años de carrera (¡Mi nivel de ignorancia musical!) y solo unas pocas de sus canciones podrían considerar arjonescas. Es un artista pop que toca con una banda completa en vivo, incluyendo un muy talentoso guitarrista. Un tipo muy simpático que –como él mismo lo dijo– no se caracteriza por su voz prodigiosa, pero sus canciones hacen del concierto una experiencia muy entretenida.

Como si Fauna Primavera hubiese sido poco, el domingo nos fuimos a la celebración de los 30 años de «Toque», el más exitoso disco de Joe Vasconcellos, en el Movistar Arena.

El concierto estuvo muy por sobre mis expectativas. ¡Cuántas canciones memorables! muchas de ellas las tenía casi olvidadas. Música que te hace bailar sin parar. Aunque también hay momentos de melancolía para bajar las revoluciones, pero luego llega otro exitazo para volver a bailar.

La fiesta no sería tal sin los invitados, que estuvieron de lujo: Nicole, Vicente Cifuentes, Mamma Soul, Juanito Ayala, Mariel Mariel, Gepe y Nano Stern. Estos 2 últimos fueron las mejores colaboraciones, para mí gusto,  con «Induce» y «Ciudad Traicionera». Quizás sea porque son 2 de mis canciones favoritas del artista.

Bonita sorpresa fue el homenaje a Lucybell –banda que hace poco se despidió para hacer una pausa en su carrera– interpretando «Mataz», un clásico del grupo.

En definitiva, fue una fiesta total. Lo único lamentable es que el recinto no se haya llenado.

El domingo por la noche fui a ver al prodigio de la música Steven Wilson al Movistar Arena. El inicio del concierto me encontró comprando agua en el kiosko. Tuve que correr para llegar a la cancha y encontrar una buena ubicación. No fue difícil, pues el recinto estaba lejos de estar lleno y con cancha única, así que logré quedar bastante cerca del escenario.

Steven Wilson no es un nombre muy conocido en el mainstream del rock, pero es un talento fuera de serie. Si tienes a bandas como Pink Floyd y Radiohead entre tus favoritas, es muy probable que ya lo conozcas. Y si no, este puede ser un buen momento para que empieces a escucharlo.

La jornada se extendió por casi tres horas. Los primeros 45 minutos estuvieron dedicados a su disco más reciente, «The Overview», un álbum que –en la mejor tradición del rock progresivo– cuenta con solo 2 canciones que presentan un viaje sonoro extenso e inmersivo. Luego de eso, un break de 20 minutos para dar paso al resto del concierto, que mantuvo un nivel estratosférico toda la noche.

Las imágenes en la pantalla gigante, a espaldas de la banda, fueron un complemento perfecto para la experiencia musical. En algunos momentos lograron hipnotizarme completamente, tanto que me parece necesario aclarar que no consumí ninguna sustancia alucinógena. Wilson también hizo pausas para hablar al público, mostrando su humor característico se burló de lo largas que son algunas de sus canciones e, incluso, de su propia banda, Porcupine Tree.

Hay un detalle que merece una mención aparte: el sonido. Estuvo absolutamente impecable. Algo que no siempre se puede decir de los conciertos en el Movistar Arena. Se nota la preocupación de Steven Wilson y su equipo por alcanzar la perfección auditiva; era posible apreciar con claridad cada uno de los instrumentos.

Vi a Wilson por primera vez el 2018 como solista en el Caupolicán, luego, el 2022, con Porcupine Tree en el Movistar Arena, y esta fue mi tercera vez. Sin duda, fue la mejor de todas y la que más he disfrutado. Steven Wilson es, sencillamente, un gigante del rock y la música a nivel planetario.