Viendo otra vez a Aznar en vivo. Esta vez en compañía de David Lebón para rememorar a Serú Girán, la histórica banda argentina de rock progresivo en la que ambos fueron miembros junto a Charly García y Oscar Moro. Fue realmente encantador escuchar tantas hermosas canciones clásicas, a pesar de lo mal que se escuchaba el Movistar Arena durante gran parte del concierto.

No soy un gran seguidor del género urbano, pero he leído buenos comentarios sobre Akriila, así que decidí aprovechar la oportunidad para escucharla. La verdad, no la encontré nada sobresaliente ni particularmente original, salvo un par de canciones.

Con esto finalizamos la participación en Lollapalooza Chile 2026. Sí, aún quedaba festival, pero el cuerpo ya no daba más.

Los Bunkers continúan haciendo historia cerrando la jornada de sábado en Lollapalooza. Un concierto de una banda grande y experimentada, llena de himnos que coreamos los miles de espectadores que estuvimos ahí.  ¡Cuánto talento! De los puntos más altos en la edición 2026 del festival.

Divísima y espectacular. Hace un par de años vi a Lorde en vivo en la única edición de Primavera Sound que se hizo en Chile. Me pareció un buen show, más no memorable. Esta vez fue muy diferente. Con una puesta en escena sin gran espectacularidad, pero con un desplante avasallador. ¡Me encantó!

Los autores de «Deseo, Carne y Voluntad», uno de los mejores discos de rock chileno de 2025 y mi favorito indiscutido, se presentaron en uno de los escenarios principales. Versionando a Los Prisioneros y con mensajes en oposición al gobierno actual y a otros líderes de ultraderecha en el mundo mostraron rock y mucha actitud. Demasiada banda para un show tan corto.

La conexión de Tom Morello con Chile es especial. Lo sabemos desde hace tiempo. Su admiración por Víctor Jara, sumado a sus constantes halagos al público nacional nos hacen saber que nos hemos ganado un rincón especial en su rockero corazón.

Su presentación en el Alternative Stage fue el cierre de la primera jornada. Después de quedar con las pulsaciones a tope con Deftones, el ex Rage Against the Machine y Audioslave no se quedó atrás. No es solo rock. Es energía, es furia,  consciencia y rebeldía. Y, por supuesto, talento de sobra.