Volvemos a las andanzas concertísticas con el regreso a los escenarios del guerrero Angelo Pierattini, después del accidente que sufrió a finales del año pasado. Un concierto muy emotivo en el Teatro Nescafé de las Artes, donde por primera vez presentó un show con sus dos facetas: Comenzando con un repertorio de sus canciones como solista, para luego cambiar de banda y pasar a la parte más rockera interpretando clásicos de Weichafe. En la primera parte subieron al escenario como invitados Tata Barahona, Carlos Cabezas y Pablo Ilabaca para acompañar en algunas canciones.

A estas alturas, Pierattini es, sin duda alguna, el artista que más veces he visto en vivo. En formato solista, con Weichafe o en algunas de las tantas colaboraciones o proyectos en que ha participado. Es uno de los músicos chilenos que más admiro. Escuchar su música, especialmente la de Weichafe, es para mi un ritual de sanación espiritual que me transporta a otra dimensión.

La ocasión fue también el lanzamiento oficial de la re-edición del disco rojo en CD y Vinilo, por lo mismo la presentación tuvo una breve sección dedicada al álbum publicado originalmente en 2002. Lamentablemente, las copias del vinilo no alcanzaron a llegar. Vamos a tener que esperar un poco más.

El setlist está aquí.

(Teatro Nescafé de las Artes, Santiago, 4 de junio de 2026)

Terminando el año de conciertos con uno de mis favoritos en la musica chilena: Angelo Pierattini,  con dos noches seguidas en la Sala Master de la Radio Universidad de Chile.

La primera noche, el viernes, fue totalmente rockera. Se presentó con «El Guerrero Incansable» en formato power trío para rememorar las canciones de su ex banda, Weichafe. En el concierto pasaron como invitados Pancho Rojas (Mandrácula, La Banda del Capitán Corneta) y Diego Ormazábal, baterista de la última formación de la banda. Por falta de tiempo nos quedó debiendo Ripio y Soledad, algo que el público no dejó pasar. La jornada terminó con una entrevista al músico para el canal de TV de la Radio Universidad de Chile.

La segunda noche fue un concierto de su música como solista, centrado en el más reciente disco Angelo Pierattini (publicado durante este año). Algo más íntimo y “cebolla”. Pero también pasaron canciones de sus trabajos anteriores y algunos covers. En esta ocasión la gran sorpresa fue Otra como tú, original de Eros Ramazzotti. Una canción que fue coreada hasta por lo más rockeros presentes en el recinto.

Doble jornada impecable en un lugar que se disfruta de la cercanía con los músicos y de la excelente calidad del sonido. ¡Qué mejor manera para finalizar el año de música en vivo!

Angelo Pierattini es, muy probablemente, el artista al que más veces he visto en vivo sumando sus diferentes proyectos. Y es que, para mí, es uno de los mejores y más talentosos músicos chilenos de su generación. Es de esos artistas que viven la música con pasión, que aman lo que hacen y llevan la esencia rockera en sus venas.

Si bien en el último tiempo, en su carrera como solista, ha tenido un giro mucho más marcado hacia la música latinoamericana, el folclor y las baladas –Algo que siempre ha estado presente, en mayor o menor medida, en su música–, hay momentos que son pura magia sobre el escenario cuando parece que la guitarra toma posesión de él, lo traslada de un lado a otro, distorsiona su cuerpo y las cuerdas guían sus dedos para regalarnos solos llenos de energía rockera que pocos logran transmitir .

Este miércoles, tuve la oportunidad de vivirlo nuevamente en el lanzamiento de su más reciente trabajo como solista titulado «Angelo Pierattini». Un concierto muy especial, en el Teatro Nescafé de las Artes, que además celebró sus 30 años de carrera musical y rockera. Fue una jornada hermosa, en la que compartió escenario con algunos de los artistas que colaboran en el disco para interpretar las canciones en las que participan: Cristobal Briceño, de Fother Mockers y Ases Falsos; Pablo Ilabaca, conocido alter ego de Freddy Turbina y ex guitarrista de Los Chancho en Piedra; el mexicano Juan Cirerol; y Los Vásquez. También hubo espacio para un par de canciones de su ex banda, Weichafe, que es una de mis bandas favoritas del rock nacional y otras más de sus anteriores álbumes solistas.

Al finalizar, como es su costumbre, Angelo se dio el tiempo para compartir con sus seguidores, intercambiar algunas palabras, tomarse fotos y firmar discos. Y, por supuesto, aproveché la ocasión para conseguir unas “rayitas” y llevarme un recuerdo de la noche.

Espero que siga haciendo música y tocando en vivo por mucho tiempo más para poder seguir disfrutando esa mezcla de magia rockera, melancolía y cebolla tan característica de la música chilena.