La noche de viernes aprovechamos el ánimo de la temporada de fiestas patrias en Chile para ir a conocer el popular Bar Victoria, un lugar donde se vive el espíritu dieciochero todo el año.

La jornada fue animada por un dúo de chicas llamadas «Las Pecadoras» que junto a su banda nos hicieron bailar varias patitas de cueca. Y más tarde, un clásico de clásicos de la cumbia chilena:  «La Sonora Palacios».

Así da gusto disfrutar las tradiciones chilenas.

Pocas bandas deben tener un nombre mejor puesto que esta. Al escuchar su música uno puede sentir rabia y pena, pero también amor y alegría. Nostalgia y rebeldía, pero también esperanza. Poesía musicalizada que llega al alma. No se que etiqueta se le pone a este estilo: hard rock, hardcore, post-hardcore. En realidad da lo mismo, ¿no? Es una experiencia absolutamente explosiva. Eso fue lo que vivimos todos quienes ayudamos a repletar la Sala Metrónomo la noche de este viernes 5 de septiembre.

Es un verdadero agrado ver que la banda atrae cada vez a más público.