El plato fuerte de la primera noche –pero no el final– fue la banda liderada por Chino Moreno, Deftones. Una de las más esperadas desde hace varios años.
No fue un show de grandes éxitos. Se enfocaron en private music, su disco más reciente que publicaron el año pasado. De hecho extrañé varias canciones, aunque eso no le restó nada de lo bueno que tuvo la presentación.
Chino Moreno no interactúa mucho con el público, pero no lo necesita, pues la música y su energético despliegue en el escenario hablan por él.
Deftones dejó la vara alta para el resto del festival.